TRIste realidad

La selección mexicana perdió en los últimos minutos del duelo contra Holanda, una esperanza gigantesca que inició exactamente el 11 de octubre del año pasado. Aquel partido frente a Panamá en el Estadio Azteca, que se decidió con el espectacular gol de chilena de Raúl Alonso Jiménez, hizo que el TRI pudiera aspirar a un lugar entre las 32 selecciones que participarían en la Copa Mundial.

A pesar de haber sido un momento decisivo para la clasificación de México, la realidad es que el año 2013 no fue más que una vergüenza para el futbol nacional, la selección y por estar siempre ahí, a los aficionados mexicanos. Fue un año impensable debido a los logros que pasaron a la historia en 2012, con el oro en los Juegos Olímpicos y haber conseguido los 18 puntos posibles de la tercera ronda en la eliminatoria de CONCACAF.

Todos olvidaron que solo se ganaron dos partidos en el hexagonal final, que hubo tres directores técnicos diferentes en el proceso eliminatorio (uno de ellos solo dirigió DOS partidos [Víctor Manuel Vucetich]) y por si esto fuera poco, se clasificó al repechaje contra Nueva Zelanda gracias a una victoria del peor enemigo futbolístico de México frente a Costa Rica.

Después de ese penal tan poco oportuno al minuto 92, volvió a la mente de la gente esos momentos de fracasos e injusticias que vivió el futbol mexicano, y cuando Huntelaar anotó el gol, se acumuló una tristeza más a la de las pasadas participaciones del TRI en los Mundiales.

La única forma en la que México hubiera ganado, pudo haber sido no clasificando al torneo más importante de selecciones nacionales. Las pérdidas económicas hubieran sido significativas para las personas que “manipulan” a ese grupo de futbolistas y alguien se vería obligado a hacer un cambio real en el balompié mexicano.

El apoyo incondicional no es una opción viable si lo que se busca es progresar y el día en que se quiera mejorar, se mejorará. Hoy el “hubiera” invade las mentes de los millones de seguidores tricolores, pero el “hubiera” está muy lejos de un quinto, sexto o séptimo partido.

Deja una respuesta